La Belleza
– Mamá no se siente bella hoy, la escuché decirlo. ¿Por qué?
– Muchas veces me lo he preguntado…
– Pero ¿por qué?, ¡si todas las mujeres son bellas! Unas se arreglan más que otras dicen por ahí…. pero…no lo creo así.
– Hay mujeres bellas que no se arreglan mucho y siguen siendo bellas, hay mujeres bellas que se arreglan mucho y dejan de parecer bellas.
– Pero ¿entonces?, ¿todas son bellas?
– Sí, todas. Las que con su mirada reflejan su lucha por la vida, las que con sus manos pueden acariciar el sol, las que con su nariz pueden oler la miel de una flor y con sus labios dejar un sabor a pasión.
– Entonces, ¿la belleza no radica en cuánto se arreglen?
– ¡Creo que no! En los jardines, hay flores del mismo tipo, de la misma clase, de los mismos colores, unas con más pétalos, unas con más olor, cada una es especial, ya que los rayos de luz la iluminan diferente, con cada viento se inclina diferente….eso las hacer ser diferentes a las demás.
– Entonces todas son bellas, ¡pero diferentes!
– Sí, eso creo.
– Papá, entonces ¿por qué se arreglan tanto?, ¿por qué nunca se ven bellas a sí mismas?, ¿por qué no saben que nos derretimos por esos ojos, esas manos, esa nariz y esos labios?
– Hijo, creo que no han descubierto lo que nosotros ya sabemos; ¡que todas son bellas!
– ¿Podemos hacer algo por mamá?
– Lo intentaré, la miraré a los ojos y le diré lo bella que despertó hoy, el delicioso olor a su perfume, le daré un abrazo y ¡le sonreiré!
– ¿Crees que eso funcione?
– No lo sé, eso ya no depende de nosotros; depende como ella perciba la vida el día de hoy y contra eso no podemos hacer más.
“¡Todas son bellas!, ¡ojalá lo supieran!, lo entendieran y lo aceptaran”